pandemonium invierno Pandemonium: …Corrían los años noventa

sábado, enero 08, 2005

…Corrían los años noventa

Bo me ha dado la idea. Y yo siempre he copiado las ideas que me han gustado. Hoy voy a hablar de una historia de amor…
…Corrían los años noventa, él vivía en Granada y yo a doscientos kilómetros. Durante los últimos años de BUP y COU había sido mi mejor amigo. Pero aquel verano, el de antes de empezar la Universidad, decidimos distanciarnos (nunca nos dijimos que lo habíamos decidido, aunque sí por qué, pero así fue). Mientras me acostumbraba a mi nueva vida recién estrenada, contenta, entusiasmada y con poco tiempo para echar de menos, llegó noviembre. Una mañana me sorprendí pensando en él; me sorprendí repitiendo en mi cabeza las tardes de café con Aristóteles, con Spinoza o Kant; me encontré ensimismada paseando por los rincones de mi ciudad y recordando nuestros paseos; me impresioné recordando sus gestos, sus comentarios, sus miradas, sus sonrisas…Y me acordé del “Amor en los tiempos del Cólera” y del libro que me regaló, y, entonces, ya no me sorprendí pensando en él, entonces, quise pensar en él, en las tardes de café con Spinoza, en los paseos de la biblioteca provincial al autobús y del autobús a casa, en cada uno de sus gestos, de sus miradas, de sus sonrisas. Desde que me sorprendí hasta que quise transcurrió una semana. Y sólo una noche (en aquella época no existían los móviles, vivíamos con nuestros padres y no quise llamar antes de las ocho de la mañana) en confesarle que estaba enamorada. Las siguientes veces, siempre tardé más en decirlo, y nunca pillaron tan de sorpresa. A veces creo que las cosas cambiaron cuando decidí pensar dos veces. Todavía confío en que mis decisiones cambien.

E. Murillo

4 no pudieron callarse:

Blogger El semielfo replicó sin poder evitarlo...

NO te lo pienses demasiado.
Yo nunca di a Spinoza;)

1:31 a. m.  
Blogger Laura replicó sin poder evitarlo...

Precioso. Las cosas cambian siempre si las piensas la segunda vez. Yo no se si arrepentirme aún de las cosas q finalmente he pensado por segunda vez o no. Solo se, q en un momento de mi vida me asusté del camino al q me llevaba el pensar las cosas una vez,y por impulso hacerlas, y desde entonces, traumatizada creo, pienso las cosas demasiado, soy consciente. Y ahora, todavía enamorada de esa sonrisa ya perdida, pienso en mi vida sin creérmela demasiado, pq solo quiero llegar al punto en el q de nuevo mi instinto y mi mente se unan y no tenga q pensar mas de una vez.

11:42 p. m.  
Blogger Bo Peep replicó sin poder evitarlo...

Me encanta haberte dado la idea. En mi caso no soy de las que se lo piensan dos veces a la hora de actuar, pero ciertas cosas prefiero callarlas.

1:08 a. m.  
Blogger libertad replicó sin poder evitarlo...

Laura, para mí también ha sido francamente difícil que mi instinto y mi mente se unieran en muchas ocasiones, y creo saber la sensación que eso crea. Sólo decirte que si he aprendido algo es que en la mayoría de esas ocasiones no me hacía falta saber si había tal sincronización para seguir adelante y estar bien.

2:16 a. m.  

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