pandemonium invierno Pandemonium: La película de tu vida

miércoles, agosto 09, 2006

La película de tu vida

Acabo de leer lo de Libertad sobre la cámara que filma nuestra vida y me empiezo a plantear si no va a ser que en realidad todos pasamos por el mismo proceso vital, cada uno a su ritmo; en una vida o en varias. Pero al final todos pasamos por los mismos miedos, deseos, insatisfacciones. Y ahora también, fantasías como ésta de pensar que te están mirando con una cámara.
He calificado esto último como fantasía; pero en realidad creo que también está relacionado con lo anterior: con los miedos, deseos, e insatisfacciones.

Cuando vi "El show de Truman" me impactó mucho porque una fantasía mía de chico era algo parecido: que nos estaban rodando. Era como si yo estuviera interpretando un papel en una película que durara toda una vida. Por eso me ha hecho mucha gracia que Libertad hable también de la cámara, aunque le de un sentido más trascendente.
La película que yo interpretaba y en la que por supuesto era el protagonista no tenía muy claro al género al que pertenecía. No lo tenía claro ni la película ni yo. Así que un día que estaba rumboso decidía que mi película era una comedia al estilo de Danny Kaye. Otras veces en que todo salía mal decidía verme de Búster Keaton y reírme de mí mismo. Algunos sábados por la tarde, después de ver “El halcón y la flecha” o “Murieron con las botas puestas” o “Tarzán y su compañera”, disfrutaba sintiéndome un héroe. Un héroe que vivía en un piso de pocos metros, en un pueblo perdido, en el que a un héroe en potencia se le ofrecían pocas posibilidades de demostrar su entereza, valentía y heroísmo. Todas las catástrofes naturales (muy propias para descubrir a un héroe) ocurrían en otro continente; ni siquiera estábamos en guerra con nadie. A lo máximo que podía aspirar era a ponerme un “skyjama” y detener a chorizos de poca monta… En definitiva, un desastre de héroe, en busca de una aventura que nunca llegó.

También he tenido mis escenas de tragedia. Me he puesto debajo de un árbol al atardecer y he gritado algo parecido a “..a Dios pongo por testigo que nunca volveré a pasar hambre..”. Aunque al final siempre se me ha cagado un pájaro encima, o se ha puesto a llover, o se me ha metido una mota en el ojo y le ha quitado todo el encanto a la escena (¡encima, sin música!)

También he tenido mis escenas de amor, con espagueti compartido y velitas de colores por la casa. Y también con escenas de llantos a la luna por ese amor imposible que siempre lo fue.

Después también me dio por tener un diario en video. De higos a caracoles, cuando estaba aburrido en mi casa o llegaba de una noche juerga me daba por grabarme mientras contaba las cosas que me estaban pasando y lo que sentía. Algunas veces estaba hasta medio borracho. Es una chulería. Nunca he visto esas cintas enteras. Las revisé en su momento y me pareció un insulto a la naturaleza humana y un reflejo asquerosamente fiel de la decadencia física y moral que iba ocurriendo en mi cuerpo y en mi vida conforme avanzaba el diario videográfico.

Pero lo peor de todo es que una fatal desgracia hizo que perdiera todas las cintas de lo que he grabado con la videocámara. No sólo los cumpleaños familiares, las barbacoas con amigos, las nochebuenas y demás acontecimientos domésticos. Sino que también se fueron quién sabe adónde esas cintas en las que contaba mi vida a la cámara en mitad de la noche, en mi mal iluminado dormitorio-set de rodaje.

Así que a resultas del invento y de la desgracia fatal que se cebó sobre mi producción audiovisual mi vida estará pudriéndose en algún estante, en un basurero o se la ha encontrado alguien y está muerto de risa. Sí, señores. Riéndose de esta vida vulgar y de lo patético que resultaré hablando de mis paridas con una máquina.

De modo que tengo las escenas de mi vida repartidas en varios formatos: formato Hi8 perdido en alguna parte y formato fantástico-esquizofrénico, nadando en la materia gris de éste que les habla, o dónde coño se esconda los restos de los naufragios de la imaginación. Lástima que el montaje completo (el montaje del director) no llegue a los ojos de ningún espectador. Así que si le temo menos a la muerte es porque dicen que mientras que vas por el túnel o no sé qué ves tu vida pasar como en una película. ¡Toma ya!. Sin palomitas ni cabezones delante, pero ahí estará: la película de mi vida. Y entonces descubriré a qué genero pertenece (Díos! Que no sea una película francesa!).

Mientras tanto esas escenas sueltas se pudren en los estercoleros de mi pueblo y en ese lugar donde habitan los miedos, deseos e insatisfacciones. Y también las fantasías.

2 no pudieron callarse:

Blogger libertad replicó sin poder evitarlo...

...Ese lugar donde habitan los miedos, deseos, insatisfacciones. Y también las fantasías...que como muy bien dices, también esta relacionado con lo anterior: los miedos, deseos e insastifacciones.

Jajaja...yo le habré dado un enfoque más trascendente, pero tú me has hecho reír, y también me has recordado a algunas preguntas que me hacía yo...Es verdad, no somos tan diferentes las personas. Es curioso, muy curioso.

Ah! y gracias por el regalo.

Un besazo!

10:53 a. m.  
Blogger Dulcinea replicó sin poder evitarlo...

jajajaa. El formato Fantástico-esquizofrénico me encanta...me he reído mucho leyendo tu "película". jajaja.

Un saludo, seguiré pasando para "veros".

10:18 p. m.  

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